El papel del/la profesional de cuidados paliativos tiene relevancia específicamente en el abordaje del sufrimiento de la persona, sea éste del origen que sea. Cuando la persona tiene un cuadro de sufrimiento que requiere una mirada experta para el alivio de este padecimiento, aquí es donde es interesante poder ofrecer la experiencia de los cuidados paliativos en colaboración e integración con el resto de los equipos que atienden a los pacientes.
Este, hoy en día, sigue siendo uno de los retos más importantes de nuestro sistema. Hay un equipo especialista que lleva un paciente y en un momento dado, cuando ve que no puede ofrecerle opciones para curar su enfermedad, lo deriva a cuidados paliativos que centran más su atención en el confort de la persona enferma. Este no es el enfoque de los cuidados paliativos sino poder actuar desde el principio y en los diferentes aspectos de la vida del paciente y su familia, no solo en el ámbito físico.
El alivio del sufrimiento y la promoción del confort son dos de los principios que definen la disciplina de los cuidados paliativos. Por ello, la mirada paliativa debería estar presente desde el momento en que existe un diagnóstico de cualquier patología que pueda amenazar la integridad de la persona. Igualmente, el objetivo compartido por todos los equipos que intervienen debería ser aplicar los mejores y más óptimos tratamientos para intentar revertir/curar /tratar la patología a la que se enfrenten, garantizando la máxima calidad de vida basada en las preferencias y valores del paciente. Deben ser dos valores que estén relacionados. Habrá un momento en que pese más la supervivencia que el confort, porque se tendrán que hacer tratamientos que no serán confortables pero que pueden ayudar a la supervivencia del paciente. Pero habrá muchos momentos en que la calidad de vida o el alivio del sufrimiento a partir del control de síntomas, debe ser importante. Cuando el equilibrio es difícil de mantener, es muy importante preservar la colaboración entre los equipos. Y aquí es donde se debe hacer una mirada integral y un trabajo interdisciplinar. Hay que colaborar y establecer la aplicación de paliativos en todo el proceso, no solamente al final de la vida




